La cineasta Marta Matute ha proyectado este domingo en el Festival de Cine Ópera Prima de Tudela, su ópera prima en largometrajes, "Yo no moriré de amor", una película calificada por la directora de incómoda porque mira a la enfermedad, al dolor y a la soledad 'a la cara'.
Un reflejo, con variaciones, de lo que ella misma vivió con 18 años cuando su madre comenzó a padecer los efectos del alzhéimer y la familia pasó por un proceso que puede acabar dinamitando los lazos familiares o apretándolos y consolidar las relaciones, algo que le sucedió a la propia directora. 'Yo con 18 años, cuando le diagnosticaron a mi madre, estaba más fuera que dentro de casa. No tenía nada que ver con mis hermanas, ni con mis padres y no encontraba esa conexión con mi familia. A raíz de la enfermedad hay una unión que a día de hoy es difícil que se rompa. Tengo dos hermanas mayores, soy la pequeña y me interesaba mucho retratar a una familia y unas hermanas que no tienen una conexión especial, con diferencia de edad muy grande y una familia poco afectuosa'.
De hecho, "Yo no moriré de amor" refleja “cómo demostrar amor con pequeños detalles, sin decir te quiero o sin dar un abrazo”, una relación que se fija en las miradas, en los silencios y en todos estos detalles encuentra su fuerza este largometraje que ha recibido dos premios en Málaga y que ha tenido buena acogida en las pantallas ya que en todas las familias se ha producido un proceso cuidador.
El guión nació durante la pandemia, 'estaba en casa sin hacer nada más que bizcochos y dije, pues esta historia con la que llevo tiempo en la cabeza puede cuajar, y la envié a la residencia de la Academia de Cine y me seleccionaron'.
Comenzó entonces el proceso de llevar a la pantalla una vivencia personal, perder el pudor y enfrentarse a sus sentimientos, 'cuando pasé la situación de mi madre era algo muy inusual. Nadie de mi edad estaba pasando por eso. La pulsión siempre era mostrar los momentos incómodos por donde pasa el cuidador a lo largo de los años y mirar a la enfermedad a la cara. Cuando más solo te encuentras es cuando estas harto de la enfermedad y si lo ves en pantallas ves que le pasa a más gente y puede mitigar el dolor, creo que el objetivo se está cumpliendo. Ése era el motor que me ha empujado durante cinco años a hacer la película, ayudar a otras personas que estaban en esa situación'.
Para enfrentarse a su espejo cogió distancia y trató de separarse de la historia, algo que consiguió según iba entrando más gente en la película e iba ganando terreno la ficción, 'tenía miedo de emocionarme cuando empecé a rodar, pero luego entras al rodaje y te pones muy práctica. El día que más me emocioné es cuando rodaban la despedida de la madre pero en general ha sido una experiencia muy divertida'.
El título de "Yo no moriré de amor" nace de una sensación de amor profundo que sintió hacia su madre en una de las visitas a la residencia donde permaneció dos años antes de morir: 'Fue un pensamiento que tuve cuando mi madre todavía estaba enferma. Fui a visitarla y me invadió una emoción y un amor muy fuerte y salí y dije ‘yo ya no me voy a morir de amor, tendré parejas, me dejarán y dejaré pero es imposible que yo muera ya de amor’. Conseguí disociarme para cuidar a mi madre y también para hacer la película'.
Con 5 semanas realizando ensayos, las miradas, los gestos y la dirección de arte fueron fundamentales para ir tratando de mostrar la degradación de la enferma y de las dificultades en la vida de la familia que se ve incluso en cómo los amigos y conocidos más cercanos aíslan a la enferma y a la propia familia.
En este sentido, el trabajo de las actrices es excepcional y especialmente el de la madre enferma de alzhéimer que lleva a cabo Sofía Almarcha. 'No quería una madre cercana ni cándida. Quería un toro y cómo la enfermedad convierte en vulnerable a ese tipo de personas. Me reuní con tres actrices, nos tomamos un café le pasé todo el guión y ya hicimos en el casting'. Almarcha no había tenido ningún caso cercano con esta enfermedad pero tras visitar con la directora la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y un Centro de Día le bastó para meterse en el papel. 'No es que lo interpretara, es que era una enferma de alzhéimer. Hay una escena en el baño que la tuve que coger para enseñar a la actriz y me vino la imagen de cuando cogía a mi madre, por cómo usaba los brazos y su peso… No me imaginaba que iba a hacer un trabajo tan fino'.
El hecho de que al Festival de Cine Ópera Prima se presentaran 58 largometrajes es solo el reflejo de la situación boyante que está viviendo el cine español, con una eclosión de proyectos y nuevos directores y directoras. El productor José Esteban explicó que esta explosión no solo se ha producido en óperas primas, 'en 2025 se produjeron más de 420 película, más que en Francia y que en Italia, algo inaudito porque la cuota de mercado no ha crecido, es impresionante. Respecto a las óperas primas hay nuevas mirada y, hacía falta una regeneración. Las primeras películas son de una gran honestidad. El cine autor no está reñido con lo comercial, esta película es cine de autor pero atañe a todos a través de situaciones universales, cuando pasas de ser hijo al que cuidan los padres a ser el que cuida a tus padres'.
Fuente: noticiasdenavarra.com

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